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Soy Nerea y tenía casi 30 años cuando llegó el momento ....

Tras varios días de dolores de encaje , los cuales yo no los sabía reconocer como tales o como dolores de parto , y varias idas al hospital porque pensaba que ya era el momento, pues el momento llegó !!! Llegó el día del parto y tras 17 horas mi peque vino al mundo ayudado por ventosa por una bradicardia continuada. En la sala de recuperación me explicaron medio por encima como había que darle el pecho y yo tampoco puse mucha atención , lo reconozco, ya que era un cúmulo de emociones y dolores y una explosión de todo a la cual yo no podía estar pendiente más que de mirar a mi bebé y saber que estaba sano. En la habitación yo me lo ponía al pecho cada vez que lloraba pero lo hacía de pie ya que tenía muchos puntos y me dolía muuuucho. Nadie me explicó que existía una “ postura “.... la famosa postura. Tras 8 horas de intentos de pecho al cual se enganchaba aunque fuese en una postura incorrecta y mis miedos de “se queda con hambre porque pide a cada momento “ le comenté a un...

Día de la Asunción

Me llamo Ana, tengo 31 años y soy extremeña.  En el año 2015 me quedé a vivir en Cataluña por amor y en 2017 intentamos probar suerte en Cádiz en medio de mudanzas, maletas y recién embarazada. Tuve un embarazo muy bueno, nada de mareos ni ardores, vómitos, nada de nada, pero el día a día en mi vida personal era una locura y muy difícil a veces. Decidí que quería dar a luz en mi tierra al lado de mi familia y volví a Extremadura a casa de mis abuelos que es mi casa aquí.  El 15 de agosto de 2018 rompí la bolsa sobre las 7 de la mañana y a las 9 ya estaba ingresando en paritorio en el hospital, tenían que ponerme  un antibiótico porque había dado positivo en una bacteria. No tenía nada de dolor estaba fresca como una lechuga, ingresé con unos 2 o 3 cm de dilatación.  Al ser festivo había 1 matrona, 1 ginecóloga y 1 enfermera y éramos 2 mamás en paritorio. Me ofrecieron ponerme oxitocina para dilatar más rápido pero yo preferí salir al pasillo, andar, e intentar ...

El frenillo lingual y la anquiloglosia

¿Qué es el frenillo lingual? El frenillo lingual (frenulum linguae) es un pliegue vertical de mucosa situado en la zona inferior de la lengua, que la une al suelo de la boca. Algunas veces se observa un frenillo lingual anormalmente corto o poco elástico, que dificulta los movimientos de la lengua e impide que ésta se proyecte hacia fuera de la boca o haga contacto con el paladar estando la boca abierta o dificulta su peristaltismo (movimientos ondulantes) normal: esta situación es lo que se denomina ‘frenillo corto’ o ‘anquiloglosia’. Tipos de frenillo sublingual Hay 4 tipos diferentes de frenillo sublingual, dependiendo de donde se inserten en la base de la lengua: - Tipo 1 anterior : la inserción del frenillo se produce en la punta de la lengua dándole forma de corazón o parece bífida. - Tipo 2 anterior : la inserción del frenillo se produce a menos de 1cm del borde de la lengua, cuando el bebé llora la punta de la lengua desciende hacia ab...

Invisible

Todo estaba listo para tu llegada. Esperaba con ilusión ese momento de tenerte entre mis brazos. Ese gran momento que tantas veces había oído de otras familias, por fin llegaría a ser nuestro. Estaba todo listo. Nerviosa, repasaba la lista para confirmar que no te faltara nada fundamental en tus primeras horas. Y de repente, un comentario pequeño, casual, de una conocida en una reunión.¿No vas a dar el pecho? El pecho. En mis treinta y muchos años de vida podía contar con los dedos de una mano las veces que había visto dar el pecho. ¿Realmente había bebés alimentados sólo de leche materna? Si los había, eran invisibles. Pero mientras te esperaba no podía dejar de pensar en la humanidad antes de la fórmula, antes de los chupetes, en nuestra condición de mamíferos. ¿Seguiríamos existiendo como especie si todo eso fuera imprescindible? Quizás hay familias que no los usan. Si las hay, son invisibles. Y en la vuelta al trabajo, en las jornadas maratonianas, en la vida del siglo XXI, ¿seg...

Mamífera

Cuando mi pareja y yo sentimos que nuestro amor era tan fuerte como para sostener otra vida y ser los cimientos de un nuevo ser, empezamos a buscar un bebé. El proceso tuvo matices de todos los colores. Pensar que podría estar embarazada, pero aguantar hasta que me viniera la regla para descartar o celebrar era una mezcla entre nervios, ilusión, ansias… He de confesar que cuando me enteraba que alguna mujer cercana estaba embarazada sentía una mezcla de alegría intensa capaz de hacer que se me saltaran las lágrimas, y un resquicio de envidia deseando ser yo la portadora de vida. El proceso fue hermoso, y en el momento más inesperado sucedió. Como siempre ocurre con estas cosas, cuando más relajados y disfrutones estábamos, me quedé embarazada. Ay qué ilusión cuando en ese predictor salieron las líneas que esperábamos. Me costó asimilarlo. Iba a ser mamá, él iba a ser papá, y a partir de ahora siempre habría alguien que de algún modo nos uniría para bien y para mal. Era una decisión ...

Ser Padre

Ser padre, quien me lo iba a decir.  Pues sí, lo soy.  Con la de veces que pensé que no podría.  Permitidme que me presente. Soy Miguel Ángel, enfermo de esclerosis múltiple y padre de Martín. Me gustaría contaros como afronto mi paternidad con la enfermedad que tengo y es precisamente lo que me dispongo a hacer en las líneas sucesivas. Veréis, una de las características de mi enfermedad es la fatiga física (cansancio). Algunas mañanas, al levantarme de la cama, ya estoy cansado. También sufro problemas de equilibrio, debilidad muscular en piernas y brazos y más problemas que prefiero omitir. Hace un año me concedieron una incapacidad permanente por lo que ya no trabajo. Cada mañana practico natación para mantenerme físicamente activo. Mi esposa trabaja en el hospital y soy yo quien se queda con Martín y lo cuida durante todo el día. Además, tengo que decir que no tenemos familia en Sevilla y prácticamente estamos solos, a excepción de algunos buenos amigo...

Embarazo, lactancia y suplementos

Existe una gran variedad de suplementos vitamínicos especialmente formulados para el embarazo y la lactancia. Pero, ¿son realmente necesarios estos suplementos?, ¿de verdad hay que gastarse en torno a 10€ al mes de media desde que decides quedarte embarazada hasta que dejes de amamantar a tu hijo?, ¿es suficiente con lo que nos receta (o debería) el médico de familia? Nos dicen que estos suplementos sirven para  “Optimizar la capacidad normal de la mujer para procrear”, que “Ayudan a conseguir un buen estado nutricional en la mujer, que es esencial para el correcto desarrollo del feto”, o que “Ayuda a la recuperación de la madre en el posparto”. ¡Incluso llegan a afirmar que “Es el complemento esencial durante el periodo de lactancia”!. Sin embargo, aunque todos sus componentes son necesarios, lo son durante el embarazo y fuera de él, y para conseguirlos debemos recurrir a una dieta equilibrada y no a pastillas, ya que unas pastillas de vitaminas JAMÁS deben sustituir una dieta s...